Pedro Sánchez, secretario general del nuevo PSOE va a reunirse con Podemos y con Ciudadanos próximamente. Mucha gente en la izquierda tiene la ilusión de que esas reuniones desemboquen en la presentación de otra moción de censura al gobierno del PP. Sin embargo, creo que ni es posible, ni tampoco es el momento adecuado.

 

            No es posible porque, a diferencia de Podemos, el PSOE no puede presentar una moción de censura que cuente tan solo con el apoyo de los partidos independentistas ERC y Bildu. Tampoco es posible porque Ciudadanos y Podemos siguen enfrascados en un enfrentamiento virulento que nos recuerda lo peor de la llamada vieja política y que es letal para conseguir el objetivo de apear al PP del Gobierno: sólo un acuerdo PSOE, Podemos y Ciudadanos haría viable una nueva moción de censura.

 

            Tampoco es el momento adecuado porque acaba de debatirse la moción de censura de Podemos con el resultado por todos conocido y con una rentabilidad escasa para la izquierda, más allá de la presentación en sociedad de Irene Montero, quien evitó que mucha gente echara en falta a Íñigo Errejón reducido al silencio después de Vistalegre II. No es el momento porque debatir una nueva moción de censura con una propuesta programática socialdemócrata, similar a la presentada por Iglesias el pasado 13 de junio, resultaría improcedente si no tiene posibilidades reales de aprobarse sin el concurso necesario de los independentistas.

 

            Desde mi punto de vista lo que procede en este momento es que el nuevo PSOE refuerce el programa ecosocialista aprobado en su Congreso y consolide sus propuestas políticas contenidas en el documento “Por una nueva socialdemocracia” que llevó a Pedro Sánchez a ganar la secretaría general del partido por goleada, dando contenido programático al “Sí es sí” de su campaña electoral. En definitiva, que haga creíble ante millones de electores socialdemócratas que su nuevo lema “Somos la izquierda” es mucho más que un simple reclamo electoral. En este sentido, su posición contraria al tratado de libre comercio con Canadá (CETA) es un buen comienzo.

 

            Es el momento de volver a ilusionar a la gente con los valores tradicionales de la socialdemocracia: libertad, igualdad y solidaridad que el documento “Por una nueva socialdemocracia” conjuga con otros tres nuevos: igualdad real entre hombres y mujeres, sostenibilidad ambiental y democracia social, “… reforzando el binomio entre justicia social y democracia, secuestrada hace tiempo por el capitalismo neoliberal …” sigue diciendo este documento para sorpresa positiva de muchas personas, entre las que me encuentro, que pensábamos que nunca más leeríamos este tipo de argumentos en las propuestas del PSOE.

 

            Sí es el momento de trabajar sobre estas propuestas incorporadas al documento político del Congreso del PSOE: transición hacia un modelo de economía verde, derogación de la reforma laboral del PP, establecimiento de un nuevo marco de diálogo social y de relaciones laborales, mejora salarial y establecimiento del salario mínimo interprofesional en 1000 euros, dependencia y políticas sociales, educativas y de salud que recuperen tantos derechos perdidos durante los últimos años de gobierno del PP, favorecer el acceso a la vivienda y el mantenimiento del hogar familiar, conjugar la propuesta del PSOE de ingreso mínimo vital con la iniciativa de los sindicatos aprobada en el Parlamento de renta mínima, para avanzar hacia la Renta Básica Universal, pacto por la ciencia y por la cultura, etcétera, etcétera.

 

            También es el momento de tejer alianzas que superen el eterno cainismo de la izquierda y nos hagan avanzar hacia modelos políticos mucho más transversales que antepongan las necesidades de la gente, sobre todo de la gente con más dificultades y la juventud de una manera especial, a los apriorismos y a las necesidades estrictamente partidistas.

 

            Sean generosos. Olvídense de sorpassos, de bipartidismos, de orillas, de egocentrismos y de tantos tópicos que están por demostrar y que muchos de ellos ya nunca volverán. Consigan reconducir las políticas del PP con mayorías parlamentarias que pongan negro sobre blanco otras propuestas más justas, equitativas y solidarias. Ésa será la mejor moción de censura, en estos momentos.

 

Publicado en El Periódico de Aragón el 25 de junio de 2017

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