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Me gustó el titular de portada de El Periódico de Aragón en el día postelectoral: “Lío general”. A la vista de los resultados y de las reacciones de los principales partidos, me aventuro a afirmar que el mapa electoral es un “Lío general hasta la segunda vuelta”, porque creo que este lío sólo se podrá resolver cuando los ciudadanos vuelvan a manifestar su voz tras haber reflexionado sobre su primera opinión.

 

La primera opinión manifestada el 20-D nos dice que el PP y el PSOE obtienen sus peores resultados electorales desde el restablecimiento de la democracia en España. Ninguno de ellos, por separado, puede concitar la mayoría suficiente para obtener la Presidencia del Gobierno. El PSOE sólo saca trescientos mil votos más que PODEMOS que es la tercera fuerza política, confirmando la opinión de que el bipartidismo ya es historia. Efectivamente, el PP ha perdido la friolera de 63 diputados pasando de 186 a 123, el PSOE pierde 20 pasando de 110 a 90, a la vez que PODEMOS obtiene 69 diputados y Ciudadanos 40, partidos emergentes que partían de cero escaños. Si tenemos en cuenta que la mayoría absoluta son 176 diputados y que las posibilidades de que PP o PSOE alcancen esta cifra son ínfimas, habremos de esperar a una segunda votación en el Congreso de los Diputados en la que haya más votos positivos que negativos para investir al candidato a la Presidencia del Gobierno.

 

Creo que será muy difícil que lo consiga el PP dada la animadversión que ha suscitado durante estos últimos cuatro años, blindado en su mayoría absoluta y con un estilo de gobierno absolutamente prepotente. Sólo una hipotética abstención del PSOE podría facilitar la presidencia al señor Rajoy, pero creo que este apoyo significaría el suicidio político del PSOE. Será también difícil que el PSOE consiga más votos positivos que negativos pues debería aceptar propuestas de PODEMOS no contempladas en su programa que suscitan una gran oposición dentro de las filas socialistas. No hay más combinaciones, porque se me antoja imposible que sea el PSOE quien apoye a PODEMOS. Por ello habrá que devolver la voz a la ciudadanía.

 

Y en esas nuevas elecciones que funcionarían a modo de segunda vuelta los partidos políticos más afines deberán hacer algunos deberes previos importantes. El primero se refiere a la necesidad de facilitar futuros cauces de diálogo y de acuerdo, para lo que tendrán que releer sus programas electorales e intentar flexibilizar aquellas propuestas que hoy hacen imposible el acuerdo. El segundo será intentar incorporar a sus filas a lo más valioso de otros partidos y de determinados sectores sociales que hoy estaban fuera de sus respectivos carteles electorales, con el fin de evitar la dispersión del voto y con ello la pérdida de representación política.

 

Con el actual sistema electoral PSOE y PODEMOS ocupan la práctica totalidad del espacio de la izquierda haciendo imposible que las candidaturas de Unidad Popular lideradas por IU obtengan representación, salvo en Madrid donde IU ha sacado ciento ochenta mil votos y dos diputados. Pero los setecientos cuarenta mil votos de IU en el resto de España no se han traducido en ningún escaño, lo que nos demuestra la profunda injusticia del actual sistema electoral. Mejorar la proporcionalidad del sistema electoral para con ello mejorar nuestra democracia debe ser uno de los objetivos prioritarios esta próxima legislatura y de hecho es una de las cinco garantías por un nuevo acuerdo de país que PODEMOS ha puesto sobre la mesa para negociar cualquier pacto de investidura. Pero lo cierto es que en la segunda vuelta seguiremos “funcionando” con el sistema actual por lo que habría que plantearse muy seriamente la incorporación de candidatos concretos de IU a las listas de PODEMOS en las condiciones que pudieran pactarse, para rentabilizar sus votos perdidos y darles utilidad en todas las provincias españolas y no solo en Madrid. Todos saldríamos ganando, incluida IU.

 

El futuro inmediato está muy abierto y es necesario que todos los que observamos la realidad política sepamos leer correctamente los mensajes que nos dejan las elecciones del 20D. Entre estos mensajes hay uno fundamental: los españoles nos han dicho que quieren que los políticos hablen mucho entre ellos y sean capaces de pactar. Nos han dicho que prefieren el concepto arriba-abajo aunque sigue vigente también el de derecha-izquierda. Nos han dicho que quieren que se hagan políticas que pongan los problemas de la gente en el centro del tablero. Nos han dicho que la convivencia es el mayor bien a preservar en nuestro país y que para ello es imprescindible dar a los pueblos de España el derecho a decidir. Nos han dicho que todos deberemos ceder para llegar a acuerdos y empujar este barco llamado España en el mismo sentido. Nos han dicho que sería bueno que todos los partidos políticos de la izquierda que se encuentran en ámbitos similares deberían incorporarse a ese proyecto común. Nos han dicho, finalmente, que el cambio es posible y que no podemos defraudar a los veinticuatro millones de personas que fueron a votar el 20-D, el 73,20% del electorado, la sexta mayor participación en elecciones generales de toda nuestra historia democrática en la que ya hemos votado doce veces.

Publicado en EL PERIÓDICO DE ARAGÓN el 29 de diciembre de 2015

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