Fernando Lezcano, Secretario de Organización y Comunicación de la Confederación Sindical de CCOO y José Alberto Molina, Decano de la Facultad de Economía y Empresa de la Universidad de Zaragoza

Fernando Lezcano, Secretario de Organización y Comunicación de la Confederación Sindical de CCOO y José Alberto Molina, Decano de la Facultad de Economía y Empresa de la Universidad de Zaragoza

Sugerente título para una conferencia, seguida de coloquio, impartida por Fernando Lezcano, Secretario de Organización y Comunicación de la Confederación Sindical de CCOO. El acto se celebró en la mañana del jueves, 9 de abril, en la Facultad de Economía y Empresa de la Universidad de Zaragoza y contó con una numerosa asistencia de sindicalistas, estudiantes y algún representante de la política aragonesa.

Fernando comenzó su intervención haciendo uso de la fina ironía que le caracteriza: aludió al “carácter prodigioso” de los momentos preelectorales, “cargados de creatividad”. A nadie se le ocultaba que, en este caso, el sustantivo creatividad lo utilizaba como sinónimo de engaño, porque decir que estamos saliendo de la crisis es, en palabras de Lezcano, poco presentable: “lo que pretenden los poderes públicos con ello no es más que reflejar una realidad a conveniencia para rentabilizarla electoralmente, porque indudablemente hay gente que se lo cree, aunque no pueda llegar a final de mes”.

“Desde CCOO sólo afirmaremos que salimos de la crisis cuando recuperemos los estándares anteriores a la misma”, lo que supone volver al 8% de paro desde el 23,5% actual, a que la mayoría de los contratos que se firmen sean indefinidos y a que se recuperen los servicios perdidos en el Estado del Bienestar, tanto en Educación, como en Sanidad, Servicios Sociales, Dependencia, etc. “Lo otro, es un juego de trileros al que CCOO no puede prestarse”.

Es cierto que en España hemos salido de la recesión y estamos creciendo al 1,3% pero, ¿por qué crecemos? Una parte significativa de nuestro crecimiento económico se fundamenta en razones exógenas: alivio en los plazos para la reducción del déficit, disminución del precio del petróleo y la nueva política del BCE inyectando recursos a los países miembros. Y otras razones de nuestro crecimiento se deben a la propia devaluación interna realizada en la pérdida de derechos laborales, sociales y en la reducción de los costes del trabajo, fundamentalmente la enorme pérdida de los salarios. Por otra parte, el empleo repunta en sectores como la construcción de vivienda residencial o los servicios, aquellos que por su escaso valor añadido se hundieron al llegar la crisis. La conclusión es evidente: “no vamos por el buen camino, ni de lejos. ¿Tropezaremos dos veces en la misma piedra?”.

Algunos datos que confirman la tesis de CCOO: el crecimiento del empleo es escaso, con un ritmo que ni en 2020 llegaremos a alcanzar las tasas anteriores a la crisis. El trabajo a tiempo parcial y precario es del 51%. Un joven puede transitar en un año por 4,5 puestos de trabajo. El 62% de los parados lleva más de un año en situación de desempleo y el 43% lleva más de dos años buscando trabajo. El 33% de la creación de empleo en 2015 está enmascarado en la disminución de la inmigración, en la caída de la población activa y en el desánimo de mucha gente que ni siquiera va a inscribirse al INEM. Tenemos 700.000 hogares sin ningún tipo de ingresos y 1.800.000 hogares con ingresos anuales inferiores a los 6.000 euros. Más de dos millones de niños viven en situación de pobreza.

Conclusión: con estos datos y con el modelo de crecimiento que se está produciendo, podemos afirmar que no estamos saliendo de la crisis. No hay varitas mágicas, pero sí hay medidas combinadas que nos pueden permitir salir de la crisis antes y mejor.

Alguna está relacionada con la Unión Europea y la necesidad de que sus Instituciones sigan suavizando los objetivos y los plazos en la reducción del déficit. Pero las más importantes tienen que ver con la necesidad de establecer prioridades en las políticas internas.

En primer lugar, para consolidar el crecimiento es imprescindible aumentar el consumo privado, lo que va de la mano de una inmediata revalorización salarial, así como impulsar tanto la inversión pública como privada, lo que va unido al impulso del crédito. En segundo lugar, entre tanto no se produzca esto, hay que restablecer inmediatamente las redes de protección: aumentando el Salario Mínimo Interprofesional hasta llegar al 60% de la media de los salarios negociados que es la recomendación europea y asegurando una renta mínima para aquellos 2,5 millones de hogares que no tienen ningún tipo de ingresos o que estos son manifiestamente insuficientes. Y en tercer lugar debemos sentar las bases para conseguir un patrón de crecimiento diferente al de la construcción residencial y los servicios de escaso valor añadido.

Esto último vendrá de la mano de una Política Industrial que se mueva en estándares homologables con el entorno europeo, que apueste por competir en calidad de productos y no en bajos salarios y que se sustente en I+D+i. Nuestra política de I+D+i es totalmente insuficiente. Desde 1996 a 2012 sólo se redujo el diferencial en este tema con la Unión Europea en un 0,1%, lo que significa que para alcanzar a los países punteros en I+D+i necesitaríamos 170 años.

Es preciso redefinir el abastecimiento de energía y la red de transportes. Y necesitamos también recursos provenientes de una reforma fiscal seria y progresiva, contraria a la que ha hecho el Gobierno del PP que nos va a privar de 9.000 millones de ingresos y que va a suponer una descapitalización que hará imposible la recuperación de los recortes sociales. Y finalmente, necesitamos de una Banca pública que en este momento, ya la podríamos tener en España y que se llama Bankia, que hemos reflotado con el dinero de todos.

Es evidente que, por todo lo dicho, no estamos saliendo de la crisis, aunque pueden acometerse cambios políticos y económicos que sí nos pueden permitir salir antes y mejor.

Nota del autor 1: ¡Quizás, para que sea posible lo que propone CCOO, será necesario un cambio político profundo en este país!

Nota del autor 2: Un placer como siempre escuchar a Fernando Lezcano, con quien compartí importantes decisiones en la Federación de Enseñanza de CCOO de la que él era entonces el Secretario General del Estado y yo lo era de Aragón y con el que siempre he compartido su amistad.

PS/ Aprovecho este artículo para felicitar a mis compañeros de la Unión Regional de CCOO Aragón y a todas sus Federaciones y Uniones Comarcales que han hecho posible que desde finales de marzo seamos el primer sindicato aragonés, al igual que ya lo somos en el conjunto del Estado, desde hace muchos años.

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