Alberto-Garzon-IU

        Recordarán mis lectores ese pareado aragonés que dice: “Si Dios quiere y los pastores, cogerán trigo los labradores”. Nuestro célebre pareado “me viene al pelo” para hacer otro que dice así: “Si el PCE quiere y gana la razón, coordinará IU Alberto Garzón”.

        ¿Querrá el PCE? me pregunto. Porque como mis avezados lectores conocen, el PCE sigue “cortando el bacalao” en IU. De hecho, fue quien la creó y de hecho será quien acabe con ella, si en algún momento teoriza que ya no es una herramienta electoral útil. De hecho también son esos movimientos tácticos del PCE los que han propiciado que muchas gentes, entre las que me encuentro, nos fuéramos en algún momento de IU.

        Pero volvamos al tema, ¿querrá el PCE? me vuelvo a preguntar. Yo creo que sí. Creo que el PCE ha interiorizado que IU ya no es la mejor herramienta electoral para acabar con las políticas neoliberales, que están destruyendo tantos derechos laborales y sociales y que están trayendo tanta pobreza a nuestro país. Creo que su análisis marxista de la realidad concreta, en este momento concreto, le ha llevado, por fin, a darse cuenta de que tienen razón personas como Tania Sánchez, Alberto Garzón y tantos otros que militan o militaban en sus filas y también en las de IU y que apuestan por amplias alianzas que llaman de “unidad popular”.

        En estas alianzas las siglas no importan y tampoco las personas célebres conocidas en la llamada “vieja política” como dirigentes. Parece, que la ciudadanía ya no se siente atraída por las siglas de los partidos tradicionales y también parece, que los dirigentes sólo importan si son reconocidos y apoyados en un proceso transparente y participativo de primarias, en las que puedan elegir a las personas que vayan a representarlos, después, en las instituciones.

        Creo que el PCE se ha dado cuenta de esto y da fe de ello su ruptura con la dirección de IU Madrid, horas antes de que se fueran de IU Tania Sánchez y con ella bastantes militantes, entre los que se encuentran otros cargos institucionales del Ayuntamiento y de la Asamblea de Madrid. Se han ido hastiados del acoso al que estaban sometidos desde la dirección de IU Madrid. Hastiados del acoso y defraudados ante la tímida respuesta de Cayo Lara y la Presidencia federal de IU. En este caso, el PCE tuvo una posición mucho más clara, nítida y contundente en su apoyo a las políticas de convergencia, en las sanciones que impusieron a la dirección de IU Madrid y por ende en su apoyo a Tania Sánchez y Mauricio Valiente quienes, a la sazón, eran los candidatos elegidos por la mayoría de militantes de IU Madrid para encabezar las candidaturas a la Asamblea y al Ayuntamiento de Madrid favoreciendo candidaturas de unidad popular.

        ¿Ganará la razón, para que se cumpla la segunda condición, que lleve a la coordinación de IU a Alberto Garzón? Permítaseme esta prosa poética con rima consonante para acentuar la importancia de que en IU gane la razón.

        Para que en IU gane la razón, sus dirigentes deben asumir que tienen razón los que los sitúan entre los llamados partidos de la “casta”, aunque sean menos casta que el PSOE y mucha menos casta que el PP. Evitaré poner ejemplos porque los considero innecesarios, ya que nadie puede cuestionarme que en IU hay también cientos de “profesionales” de la política sin otro oficio y beneficio que su sillón, que defienden “a capa y espada” porque en él está su puesto de trabajo. Tampoco podrán contradecirme en que también en IU se practica la política de los pactos a puerta cerrada y menos aún, que desgraciadamente, también ha llegado la corrupción a IU en diversas formas y facetas. Eso es lo que algunos llaman “la casta”.

        Asumir el concepto de “casta” supone entender primero y realizar a continuación un tremendo ejercicio de humildad y de autocrítica, en el que las siglas pierden su valor, en beneficio de la unidad y los personalismos se desvanecen para favorecer los equipos colectivos.

        ¿Ganará la razón en las direcciones de IU? No lo sé, deberían hacerlo, aunque mucho me temo que la de Madrid no es la única dirección autonómica que antepone la inercia de lo que se ha hecho siempre, las siglas, las consignas, los apriorismos y, en definitiva, la preservación de esos valores tradicionales que han convertido a IU en un partido de culto y con vocación de minoría.

        Escribo esto un sábado de febrero en el que acabamos de conocer el importante acuerdo de siete partidos, entre ellos IU con un papel determinante, para concurrir juntos al Ayuntamiento de Zaragoza, en una candidatura unitaria bajo la fórmula GANEMOS y sabiendo también que hay procesos similares en Ejea de los Caballeros, Tarazona, Alcañiz y otros importantes municipios aragoneses. Aquí parece ser que se está entendiendo, lo que honra a IU Aragón.

        Así pues, si el PCE y la Razón lo permiten, Alberto Garzón liderará IU en un futuro próximo y si hace lo que dice, favorecerá procesos de unidad popular en los que IU se convertirá, por fin, en un partido imprescindible.

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