Ojo_Huracan

 

        Ellos ya lo previeron cuando tras las elecciones europeas cosecharon un excelente resultado y se perfilaron como una de las alternativas más potentes en las próximas elecciones generales: “se nos acusará de todo” venían a decir y, ciertamente, menos ser “el toro que mató a Manolete”, ya les han buscado algunas entretelas con las que intentar desprestigiarlos y las que aún faltan por buscar y publicar.

        Hablamos de Podemos, claro.

     La derecha critica a Podemos porque los perciben como siempre han visto a la izquierda: con cuernos y rabo demoníaco, armado con un respetable tridente. Pero además, la derecha los ubica en la extrema izquierda, que más allá de la figuración satánica debe ser algo así como el anuncio del apocalipsis bíblico que caerá sobre todos nosotros si algún día llegan al gobierno.

        Bien. Yo lo entiendo viniendo de la derecha porque advierten que si Podemos llega a tener “mando en plaza”, se les acaba el chollo: nacionalización de sectores estratégicos privatizados, defensa de los desprotegidos con un plan de rescate ciudadano, oposición a la troika, reestructuración de la deuda eliminando aquella que contenga cláusulas leoninas, medidas fiscales que les hagan pagar, de una vez, a los ricos y a las grandes fortunas, etc, etc.

        Entiendo menos las críticas a Podemos desde la izquierda. La única justificación que le encuentro es esa enfermedad, normalmente pasajera, que se conoce como “ataque de cuernos”. Es comprensible que un partido como el PSOE con 137 años de historia manifieste una profunda desazón ante la posibilidad de sorpasso que le vaticinan muchas encuestas a favor de un bebé llamado Podemos que tan sólo tiene un año de vida. Y también lo entiendo en el caso de IU, un partido con 29 años, todavía joven, aunque uno de sus socios federados es el PCE con sus nada despreciables 95 años de vida, abocados a seguir siendo un partido minoritario, ahora que estaban despegando y que lo hubieran conseguido de no ser por este inoportuno y molesto bebé.

       Y desde luego no entiendo ni comparto en absoluto que Podemos, subido en la “cresta de la ola”, identifique al PP con el PSOE y extienda su concepto de casta a las buenas gentes de IU despreciando incluso fórmulas unitarias de carácter preelectoral con esta formación. “Están crecidos” y es normal que lo estén ante el vaticinio de las encuestas y tras los multitudinarios actos preelectorales que Pablo Iglesias viene realizando en diversas ciudades españolas. Pero “ir de sobrao” como decimos en castizo, no es bueno; más bien es desaconsejable, porque genera malestar en los adversarios políticos más cercanos que con toda seguridad serán necesarios “compañeros de viaje” en un futuro próximo.

        Veamos: aquí y ahora urge que demos marcha atrás a la Contrarreforma Laboral que tanto perjuicio está haciendo a los trabajadores; que recuperemos y pongamos en marcha de nuevo la Ley de la Dependencia en todas las Comunidades Autónomas; que paralicemos la ley educativa más regresiva y discriminatoria de la democracia española conocida como LOMCE; que se paralicen los desahucios; que se financien adecuadamente las Universidades Públicas españolas; que se invierta en Investigación, Desarrollo e Innovación; que se favorezca un nuevo modelo productivo que apueste por actividades económicas que generen valor añadido y empleo de calidad; que se combata de verdad el fraude fiscal y se reforme la fiscalidad para hacerles pagar impuestos de una vez a los ricos, a las grandes fortunas y a las grandes sociedades, etc, etc.

        Esto es lo que urge. Y para que esto sea posible hay que ganar las próximas elecciones municipales, autonómicas y generales. Deben formarse gobiernos de progreso orientados a la consecución de los objetivos que he propuesto en el párrafo anterior y otros tantos como esos. Y para que eso ocurra habrá que pactar porque ninguna fuerza política progresista alcanzará mayoría absoluta, ni falta que hace. Y para que puedan producirse esos pactos, las grietas que se abran entre los partidos progresistas deben poder unirse mediante puentes, por lo que conviene que esas grietas no sean demasiado grandes. Y para ello, debe hacerse un esfuerzo de unidad, de asertividad, de respeto a las opiniones del contrario, de generosidad, antes, durante y después de las elecciones.

        Un amigo de Facebook, Enrique Bernad, a propósito de la publicación del magnífico artículo del profesor Juan Torres López: ¿Son irrealizables las propuestas de Syriza o Podemos? cuyo enlace pondré a continuación porque es de recomendable lectura, dice: “La cooperacion entre todos los que quieran mejorar la vida de los seres humanos es una obligación ineludible, así como dejar de lado la voraz pelea partidista. Eso, en las terribles circunstancias que atraviesa hoy nuestro país, es una obligación ineludible”.

        Así sea.

¿Son irrealizables las propuestas de Syriza o Podemos?

Publicado en la web de Juan Torres López “ganas de escribir” y en Público el 15 de enero de 2015

Anuncios