Mi buen amigo Antonio me había tirado de la lengua, sometiéndome durante más de una hora y media a un recordatorio de las actuaciones más significativas en política económica y laboral, equivocadas en su mayoría, del Gobierno de Zapatero, realizadas durante el último año y medio. Habíamos hablado también de las Movilizaciones de estos últimos años y de las propuestas de CCOO para salir de la crisis. Lógicamente habíamos enunciado algunas políticas positivas del Gobierno de Zapatero. A pesar de ello, Antonio consideraba que había que hablar de política, reduciendo “maliciosa e intencionadamente” el concepto de política al voto que podría o no emitir el próximo 20 de Noviembre. Todo ello os lo he contado en “¡No sé a quién votar! (I)”,  “¡No sé a quién votar! (II)” y “¡No sé a quién votar! (III)”. Yo percibía que había disminuido su primer interés por la abstención pero, por si acaso, le lancé una última andanada.

 –         Antonio, si no votas el próximo día 20, vas a favorecer que los que controlan el “cotarro” este de la Economía, de las Finanzas, de los Mercados … actúen cada vez con más impunidad. Vas a facilitar el camino de los que quieren recortar la Educación, la Sanidad, los Servicios Sociales, la Dependencia … lo que llamamos el Estado del Bienestar. Porque si la abstención es muy grande, el mensaje que se transmite a esos poderes económicos es que la sociedad “pasa” de la política, “pasa” de lo público, que la sociedad sólo está interesada en mirarse su propio ombligo. Y eso es una sociedad desarmada y por tanto más vulnerable aún a las agresiones de los poderosos.

–         Vale Manolo ¡déjalo ya! de hecho, lo de no votar lo decía un poco “con la boca pequeña”, contagiado por alguno de los mensajes del 15M, en el que he participado como sabes, que espero sinceramente que sean minoritarios. ¡VOTARÉ!

–         ¡Bravo amigo! Pues ahora, ya sólo tienes que deshojar la margarita aplicando el sentido común, tu experiencia y lo que hemos aprendido durante estos últimos años.

–         Veamos –balbuceó Antonio con cara circunspecta- A la derecha que representa el PP no la puedo votar, aunque sólo sea para evitar que mi padre se remueva en su tumba. Hasta ahora, votaba al PSOE, porque tenía unas propuestas progresistas con las que yo coincidía. También, porque hasta ahora no había incumplido su programa engañando a sus electores como ha hecho en esta última legislatura y además, porque es un partido que aseguraba que mi voto era útil porque servía para elegir diputados. No votaba a IU ni a CHA porque, aunque coincidía con muchas de sus propuestas, sin embargo tenía la certeza de que mi voto se perdía porque ambos partidos, por separado, quedaban lejos de sacar un diputado, salvando las dos legislaturas del gran José Antonio Labordeta de CHA y hace muchos años la de un diputado muy bueno que tuvo IU que se llamaba José Luis Martínez.

–         El Gobierno de Zapatero me ha defraudado –continuó diciendo mi buen amigo Antonio- porque ha gestionado la crisis cargando sobre las espaldas de los trabajadores sus efectos más negativos, como la bajada de salarios de los empleados públicos y por extensión de los trabajadores de muchas empresas privadas, la congelación de las pensiones, la reducción de las ayudas a la dependencia, la reforma de la negociación colectiva en beneficio de los empresarios o la reforma laboral que ha propiciado más paro, con un despido barato y fácil y que también ha facilitado empleos precarios y temporales, además de una política equivocada en materia fiscal, reduciendo impuestos a las grandes herencias, a los grandes patrimonios y a las grandes empresas.

–         Aunque es verdad que no todo es negro. A lo largo de los Gobiernos de Zapatero también se han hecho políticas positivas en materia de Dependencia, de Igualdad, de Seguridad Social, de reconocimiento de la Diversidad y para acabar de una vez con el terrorismo de ETA. Por estas razones, sería bueno que se replanteen el voto al PP muchos trabajadores que antes votaban al PSOE y que ahora han decidido votar a la derecha. Porque además, sería muy negativo que el PSOE cayera en el entorno de los 100 diputados; sería muy malo para el partido, pero sobre todo, sería muy malo para el conjunto del país. El candidato Rubalcaba me parece una persona honrada y además un gran político, con mucha capacidad y coherencia, pero es que “hasta hace cuatro días” ha estado en el Gobierno de Zapatero compartiendo las políticas positivas, pero también ésas negativas que tú has calificado de equivocadas y que yo también me atrevo a calificar de injustas.

–         Aquí en Aragón, además -siguió diciendo Antonio en una fase de monólogo que me tenía ensimismado y que aproveché para dar buena cuenta de unos filetes de jamón de Teruel y unos taquitos de un magnífico queso curado de cabra de la localidad oscense de Benabarre, que hacía rato que me estaban mirando provocativamente- la gente de CHA y de IU se han unido en una coalición electoral que tú has calificado en tu blog de “buena noticia”. La verdad es que estos partidos han estado apoyando a las Organizaciones Sindicales en todas las movilizaciones que habéis convocado, lo que quiere decir que defienden las propuestas sindicales. Apoyan las propuestas del Movimiento Sindical y a la vez se oponen a las medidas injustas del Gobierno.

–         Por otra parte –continuó- la unidad de IU y CHA les asegura alcanzar representación, aquí en Zaragoza al menos. Han practicado eso que tanto te gusta decir, Manolo, de “la estrategia de la suma” que habéis aplicado en CCOO y también para favorecer la unidad de acción con UGT. Por tanto, si decidiera votar a la coalición CHA-IU, esta vez creo que no desperdiciaría mi voto.

–         Sin embargo, no me gusta que los dirigentes de CHA-IU identifiquen al PSOE con el PP. No son lo mismo y me recuerda el discurso sectario de las dos orillas de Anguita. Mira, Manolo, sólo por esta razón, ¡no los votaría!

–         No te despistes Antonio, que vas bien. La perfección no existe –le señalé cariñosamente tras acompañar la deglución de un trozo de queso con un buen sorbo de Tinto del Campo de Borja 100% Garnacha- Y además, estamos en campaña electoral. Ten por seguro que después, CHA-IU se entenderán con el PSOE en políticas progresistas concretas, como ahora se entienden en el Ayuntamiento de Zaragoza y en otros municipios, como se han entendido apoyando la mayoría de políticas y leyes progresistas que antes has enunciado y que se han aprobado en el Congreso estos últimos años …

–         Además, estoy convencido –afirmó Antonio de manera categórica- de que el PSOE va a salir de estas elecciones necesitado de realizar una profunda revisión de sus planteamientos ideológicos y de sus propuestas programáticas. Creo que el varapalo que recibió el pasado mes de mayo y el que previsiblemente va a sufrir el 20N le va a hacer girar hacia las posiciones socialdemócratas que le deberían ser propias y que nunca debió abandonar como te he dicho antes, acompañando esta revisión programática con una necesaria renovación de algunos de sus dirigentes. Todo esto, si ocurre, podrá facilitar futuras alianzas unitarias de toda la izquierda, incluido el PSOE.

–         Decididamente, Manolo, VOY A VOTAR A LA COALICIÓN CHA-IU y confiaré, como tú dices, que después se entiendan con el PSOE en propuestas progresistas.

–         Antonio, amigo, siempre te he considerado un hombre razonable y sabio. Y ahora, por favor, deja de darme “la pelmada”, merendemos y olvidemos la política; al menos durante la próxima media hora. ¡Camarero por favor! ¡Aunque me gusta el cava catalán de Sant Sadurní d’Anoia, sírvanos una copita de cava brut nature aragonés, de Calatayud o de Ainzón, que la ocasión se merece un brindis!

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