Hoy, 21 de junio, comienza el verano, dejando atrás un intenso mes, cargado de emociones sociales y políticas, en el que se han derrumbado en nuestro país dos tópicos.

El 15 de Mayo (15-M) miles y miles de personas, en su mayoría jóvenes, ocupaban las plazas de muchas ciudades españolas pidiendo muchas cosas, muy importantes en su mayoría, destacando entre ellas la exigencia de reformas legales que promuevan una Democracia Real Ya.

El 15-M hizo rodar por los suelos el tópico de que la juventud estaba adormecida, demostrándose desde ese día, hasta el 19 de Junio (19-J) en que se levantaron los últimos campamentos y se realizaron multitudinarias manifestaciones en toda España, que nuestra juventud tiene una gran capacidad de debate y de organización, sólo enturbiada por hechos puntuales de carácter violento absolutamente despreciables, pero totalmente minoritarios.

El 22 de Mayo (22-M) se celebraron las novenas Elecciones Municipales y Autonómicas de nuestra reciente Democracia. Ese día, el 22-M, cayó un segundo tópico: la invulnerabilidad del PSOE que sufrió su mayor retroceso electoral, perdiendo la práctica totalidad de las capitales de provincia y todas las Comunidades Autónomas donde se celebraron Elecciones.

El 15-M y el 22-M han marcado un punto de inflexión importantísimo. Un mes después iniciamos el verano de 2011 con un futuro cargado de interrogantes.

El 15-M nos emplaza a las organizaciones sindicales y políticas a buscar nuevas formas y nuevos métodos que puedan recoger, reconducir y encauzar ese mensaje que se nos presenta bajo el grito de “No nos representáis”.

Miles de afiliados de Comisiones Obreras han participado en el Movimiento del 15-M y en las multitudinarias manifestaciones del 19-J, respondiendo a la llamada a la participación hecha por la dirección del Sindicato. Nuestra presencia activa en el 15-M es un ejemplo de que en CCOO cabe toda la rica pluralidad presente en este Movimiento. CCOO somos la mayor y más importante organización de este país, con un millón doscientas mil personas que mensualmente pagan su cuota de afiliación. Podemos y debemos encauzar toda esa energía y todas esas propuestas del 15-M, en su mayoría coincidentes con las del Sindicato.

Porque, en el desarrollo asambleario del Movimiento 15-M, se empiezan a configurar propuestas que necesitan de estructuras políticas o sindicales para que puedan hacerse realidad. La participación en los Expedientes de Regulación de Empleo (EREs) que se oía el 19-J o la convocatoria de una Huelga General que también se manifestaba ese día necesitan, inexcusablemente, del concurso sindical. La modificación de la Ley Electoral o de la Ley Hipotecaria que son otras propuestas del Movimiento, necesitan del concurso político.

Así pues, el paso siguiente en el desarrollo del 15-M será definir si quieren seguir siendo el “Pepito Grillo” sindical o político que exige que “Otros” cambien el orden existente o si desean ser esos “Otros”, sujetos activos del cambio. Para desempeñar este último papel necesitan crear Partidos y Sindicatos o bien incorporarse a los Partidos y Sindicatos existentes.

Creo que ésta es la mejor opción que garantiza el futuro del Movimiento 15-M. Su continuidad como movimiento asambleario significará su disolución como azucarillo en taza de café.

Y el 22-M también nos hace un serio emplazamiento.

La debacle electoral del PSOE es enorme y las opciones políticas a su izquierda, IU con carácter general y CHA, BNG, ICV y ERC como opciones autonómicas, sólo recogen un escaso 1% de esa sangría de votos.

El mapa de España, teñido de azul, nos lanza a la izquierda de este país un grito de indignación: ¡trabajad de una vez en clave de unidad! ¡Dejaos de prepotencias excluyentes por parte de unos y de sectarismos estériles por parte de otros! ¡Iniciad una nueva cultura respetuosa con la pluralidad de la izquierda y con voluntad de consensos amplios! ¡Consumid grandes dosis de paciencia y enormes píldoras de generosidad!

El poder territorial que ha conseguido el PP tras el 22-M es tan grande que se necesitarán muchos años para reconducirlo y la relación será inversamente proporcional al grado de unidad de la izquierda: el PP gobernará durante más años cuanto menor sea el grado de unidad de las fuerzas políticas a su izquierda.

Aunque algunos ya pintamos canas y, como dice el poeta, hemos participado en mil batallas, no por ello hemos dejado de vivir intensamente el cúmulo de emociones de este último mes. Han sido tan intensas, como tristes, por el retroceso sin precedentes de la izquierda en las pasadas elecciones. Y a la vez han sido contradictorias, porque frente al clamor expresado en la calle por los “indignados” del 15-M contra el recorte de derechos laborales y sociales, el pueblo y dentro de él millones de trabajadores, votaba el 22-M a la opción política que propone profundizar esas políticas de recorte. Paradójico.

A trabajar. Mañana 22 de junio nos manifestaremos en todas ciudades de España contra el pacto del Euro, siguiendo la convocatoria de la Confederación Europea de Sindicatos que preside el Secretario General de CCOO Ignacio Fernández Toxo. Y además, mañana también, habrá que seguir defendiendo a tantos compañeros despedidos y ayudar a constituir la plataforma de afectados por desahucio para intentar conseguir la dación de la vivienda en pago de su hipoteca y a los inmigrantes que vienen a los CITEs de CCOO para que les ayudemos a encontrar trabajo y a regularizar su situación en España y a los parados que necesitan hacer cursos de formación y recibir orientación laboral para encontrar trabajo y a los trabajadores interinos y a los becarios precarios y a las mujeres discriminadas en su puesto de trabajo y a los trabajadores sometidos a acoso laboral y a las empresas que se resisten a cumplir con la normativa de prevención de riesgos y a las que realizan emisiones contaminantes y a los discapacitados excluidos en una oferta de trabajo …

Tenemos mucha faena por delante. No podemos esperar hasta octubre que es la próxima convocatoria del 15-M.

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